El feriado nacional de este 24 de marzo fue la ocasión ideal para recordar y reflexionar sobre una de las épocas más oscuras que vivió nuestro país, tan reciente que es imposible olvidar.
Para los comerciantes ese recuerdo se lo vivió sin poder tomarse el día para hacer justamente eso, recordarlo. Casi un 40 por ciento de los locales de la Peatonal Junín y el microcentro de la capital correntina levantaron sus persianas para atender al público y no dejar que la fecha detenga el poder llevar el dinero a casa como todos los días.
Algunas zapaterías, panaderías, farmacias, kioscos, librerías, tiendas de ropa, es decir, variedad de rubros estuvieron este sábado dando pelea para sostener una economía que viene bastante golpeada por la falta de poder adquisitivo de nuestra gente, como así también el aumento de los precios que repercute en las ventas. Comercios que estuvieron frente al mostrador, con el riesgo de que el cliente no lo hiciese.
Y además, se acerca uno de los fines de semana con más feriados, desde el jueves hasta el lunes, con la semana santa y un nuevo aniversario de la gesta de Malvinas juntos, una oportunidad donde el que trabaja lo hace más por obligación y no por deseo.