En Sauce, distante a casi 400 kilómetros de Capital, hay sólo dos estaciones “blancas”, las cuales compran sus productos a las petroleras prácticamente a precio de surtidor. Uno de los expendedores narró los porqués de los valores tan elevados.
La escalada en los precios de los combustibles generó en la capital correntina, en lo que va del año, un encarecimiento de las naftas que ya superó el 25%.
Actualmente en esta ciudad el producto más caro, la premium de Shell, oscila los 38 pesos y todas las “súper” superaron la barrera de los 31 pesos.
Sin embargo en el interior de la provincia, en algunas bocas de expendio hay hidrocarburos que llegan a costar 43,50 pesos el litro.
Tal el caso de una estación de bandera blanca de la localidad de Sauce, que tiene el diesel premium a ese valor, quizás sea el punto de expendio con los valores más caros en toda la nación.
“No me consta que Sauce tenga los productos más elevados del país, pero sí sé que a las estaciones sin bandera les resulta muy difícil conseguir combustibles a buen precio, por eso no me asombra que comercialicen sus productos a 40 pesos o más”, explicó a época el presidente de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos de Argentina (CECHA), el correntino Carlos Gold.
“En este presente en el que las petroleras le pusieron cupo a la distribución en el mercado mayorista, las expendedoras que no representan a ninguna compañía tienen que comprar el combustible casi a precio de surtidor.
Es por eso que tienen esos importes mucho menos competitivos que las que venden YPF, Shell y Axion”, describió.
Derrotero diario
Este matutino dialogó con Joaquín Urdapilleta, el titular de una de las dos estaciones que funcionan en Sauce (localidad distante a 393 kilómetros de esta capital).
“Nosotros tenemos la nafta súper a 37,50 pesos y la premium a 38,90 pesos y sólo vendemos diesel común (los abastece Axion). La semana pasada tuvimos grandes problemas para conseguir gasoil, a tal punto que hubo quiebre de stock. La realidad de las estaciones ‘blancas’ es muy distinta a la que viven las que trabajan bajo bandera”, deslizó. “Acá en Sauce tenemos muchas dificultades para que nos envíen los productos, la Ruta 126 dificulta el arribo de los camiones cisterna y el costo de transporte desde otras carreteras encarece el servicio”, agregó. “La compañía a la que le compramos no le conviene mandarnos diesel premium, por eso no podemos ofrecer ese combustible aditivado. A veces, los productores de la zona nos quieren comprar mil litros pero no podemos dárselos porque nos quedamos sin margen para los demás clientes. Resulta complicado pero tenemos que buscarle la vuelta para tener suficiente suministro”, semblanteó.