Si bien la atinada decisión de suspender por 15 días, a partir de hoy, entre otras actividades públicas y habituales, el período lectivo 2020; muchas voces se levantaron en un doble tono de preocupación. No solo por el acoso que se siente de una enfermedad letal, además, desconocida; sino por el hecho fundamental que muchísimos chicos, miles de correntinitos, al no concurrir durante 15 días a sus escuelas se quedarán sin su único sustento del día.
Como se sabe, en la mayoría de los establecimientos escolares, la conocida empresa contratada hace muchos años por el gobierno de Corrientes, brinda asistencia alimenticia con, por ejemplo, el almuerzo de lunes a viernes, y la merienda cada tarde durante igual lapso de la semana. Será lo único que han de comer en todo el día.
Esta asistencia estatal brinda para muchos hogares, un paliativo ante la hambruna que existe en numerosas familias correntinas que perciben los salarios públicos y privados más bajos de la Argentina, que las deposita entre las clases sociales más pobres del país.
Con la epidemia del Coronavirus, se suma no solo la preocupación por este mal endémico, sino también el hambre que pasarán muchos niños correntinos que no irán al colegio durante dos semanas, producto del maldito virus.