Medios locales afirman que un fuerte conflicto sanitario sacude a la localidad correntina de 9 de Julio. Las acusaciones apuntan directamente a la directora y única médica del establecimiento; Gavina Peloso.
Según testimonios de pobladores, la situación se arrastra desde hace años y habría llegado a un punto límite.
La denuncia tomó mayor repercusión tras el relato de Olga Nilda Tsougas, quien aseguró que su madre, una mujer de 80 años, fue llevada al hospital con un cuadro de deshidratación que requería la colocación urgente de suero.
De acuerdo al testimonio, la médica habría rechazado realizar la hidratación intravenosa, argumentando que no conocía al profesional que había indicado el tratamiento y que no quería asumir responsabilidad.
Ante la negativa, la familia se vio obligada a buscar asistencia privada, donde finalmente una enfermera colocó el suero en el domicilio de la paciente. Actualmente la mujer se encuentra recuperándose en su casa.
La denunciante y otros vecinos afirman que el problema no sería un hecho aislado. Según relatan, la directora del hospital tendría un trato hostil con los pacientes, mostrando actitudes de enojo, desinterés y falta de respeto.
Incluso aseguran que la atención sería “selectiva”, atendiendo con mayor predisposición a algunas personas mientras otros pacientes quedan relegados.
Uno de los puntos más graves señalados por la comunidad es la falta de personal médico. Según los vecinos, la Dra. Peloso sería la única médica del hospital, lo que genera una situación crítica para la atención sanitaria, pero también atiende el doctor John y el doctor Volpi de Goya.
Cuando la profesional no se encuentra en el lugar —especialmente por las noches o los fines de semana— el hospital quedaría únicamente a cargo de enfermeros, quienes solo pueden realizar atenciones básicas o comunicarse telefónicamente con la doctora para recibir indicaciones.
Ante esta situación, muchos pobladores aseguran que deben trasladarse a Bella Vista o Goya para recibir atención médica adecuada.
Esto implica gastos de traslado, demoras y mayores riesgos para la salud, especialmente en casos urgentes o para personas de bajos recursos.
Los vecinos sostienen que la problemática no es nueva. Según afirman, la médica lleva cerca de 20 años al frente del hospital, y pese a reiteradas quejas, hasta el momento no habría habido respuestas concretas de las autoridades.
Por ese motivo, la comunidad pide que el Ministerio de Salud de Corrientes intervenga de manera urgente, ya sea mediante la designación de más profesionales o revisando la conducción del hospital.
Mientras tanto, el malestar social crece en la localidad, donde muchos pobladores aseguran sentirse desprotegidos ante un sistema de salud que, según denuncian, hoy no está dando respuestas.
Los vecinos esperan ahora que las autoridades provinciales escuchen el reclamo y tomen medidas para garantizar una atención médica digna en la comunidad.