Alejandro Cristiá, subsecretario de Planificación de Políticas Ambientales de Capital, dijo que preocupa el comportamiento de la gente, ya que el 70% de las personas que llama al área, lo hace para solicitar poda, el 20% extracción y el 10% para plantación.
La Municipalidad de Corrientes es una de las 9.000 ciudades del mundo que integra el Pacto Global de Alcaldes por el Clima y la Energía. Este espacio busca que cada miembro cumpla con las metas para reducir las consecuencias del efecto invernadero.La mayoría de los intendentes que participaron del “Cuarto Taller de Capacitación para ciudades que se encuentran el COM-LAC (Global Covenant of Mayors for Climate & Energy), se comprometieron a bajar el porcentaje de dióxido de carbono” (se realizó en esta ciudad entre el miércoles y viernes pasado).
La actual administración comunal decidió plasmar un “plan de acción” de corto, mediano y largo plazo.
En este sentido, el subsecretario de Planificación de Políticas Ambientales de la ciudad de Corrientes, Alejandro Cristiá, informó a época que uno de los objetivos es mejorar el arbolado urbano.
De acuerdo a estudios que realizó esta gestión, el 70 por ciento de las personas que llama al área de arbolado lo hace para solicitar poda, el 20% para extracción y sólo el 10 por ciento para solicitar plantación.
“Debemos incrementar la biomasa forestal en la ciudad de Corrientes. Para ello es importante saber que las palmeras no cumplen las funciones de las especies arbóreas tradicionales, sino que sirve de ornamentación”, remarcó Cristiá.
Los árboles son claves en el combate contra los factores que provocan el efecto invernadero. “Hay un mal concepto de podar los árboles una vez al año. Cada especie que se encuentra en las urbes amortigua las precipitaciones”, sentenció el funcionario municipal.
Otro de los datos que aportó Cristiá es que los gases que provocan el efecto invernadero duran 150 años. “La batalla la vamos a ganar o perder en las ciudades, por eso debemos trabajar mucho”, concluyó.