En los barrios se los ve circular en avenidas ofreciendo trasladar a los ocasionales transeúntes. Un viaje al centro desde la periferia cuesta unos $100 por persona. No tienen habilitación ni tampoco permisos para circular. Lo hacen en horas pico.
El paro de colectivos que ya lleva varios días en la ciudad alimenta la proliferación de quienes buscan una entrada extra aprovechando sus vehículos particulares.
Si bien la oferta se da en determinados puntos de los barrios populosos, se los puede ver circular siguiendo el recorrido de las líneas de colectivos.Sin controles municipales ni policiales estrictos como al comienzo de la pandemia, los remises truchos captan pasajeros a viva voz, ofreciendo el traslado, o en grupos de wathsapp de vecinos, en los cuales ofrecen a 100 pesos el traslado de una persona al centro.
Algunos se escudan en un cartel de alguna remisería, o simplemente con la leyenda de REMIS.