El arzobispo de Corrientes presidió la celebración del Corpus Christi. Hubo procesión desde la Catedral hasta la Iglesia Jesús Nazareno.
Iglesia celebró ayer la solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Jesús y en Corrientes la Eucaristía estuvo presidida por el arzobispo Andrés Stanovnik, quien en su homilía instó especialmente a quienes se encuentran en la función pública a fomentar el cuidado de la vida.
Los católicos correntinos se sumaron a la conmemoración de la institución de la Eucaristía, que Jesús realizó en la Última Cena y que constituye el centro de la liturgia y del culto de la Iglesia católica. La misma se realizó en la iglesia Catedral y luego hubo una procesión con el Santísimo Sacramento hasta la iglesia Jesús Nazareno. “El bautizado se convierte en discípulo testigo con su vida transformada a vivir cristianamente sus vínculos de matrimonio y la familia, con sus compañeros de trabajo y sobre todo en las diversas áreas de la función pública”, señaló monseñor durante su homilía. Agregó que allí “es urgente un fuerte y claro testimonio de vida cristiana, sobre todo en fomentar la conciencia de la vida como don de Dios, en el cuidado de la misma, principalmente allí donde se manifiesta más frágil e indefensa y en consecuencia también más expuesta a ser desatendida y aun violentada como sucede en el ser humano concebido, en la mujer, en los pobres y en las personas ancianas”. Asimismo, señaló que “es muy tierna y conmovedora la imagen de una madre amamantando a su criatura. El pequeño se alimenta del cuerpo de aquella que le dio la vida. El niño participa de la misma vida que recibió de sus padres, esto sucede en todos los organismos vivos, por eso no es extraño ni tampoco hiere la razón humana el hecho de que Dios se nos brinde como alimento. El bautismo nos hace comensales de la mesa que nos convoca Jesús, en la que nos alimenta con su palabra y con su cuerpo, es decir con él mismo, como lo hace la madre con la criatura, como lo hacen los padres entregando su vida a sus hijos”. Para la Iglesia, el Jueves Santo, que fue su día propio, fue una fiesta incompleta debido a la misma naturaleza de la Semana Santa en la que prevalece el recuerdo de la Pasión y Muerte del Señor. La fiesta del Corpus Christi, en cambio, la celebra con solemnidad y pompa. A la misa se agrega una procesión pública con el Santísimo Sacramento. Con esta celebración, se pretende proclamar y aumentar la fe en la presencia de Jesucristo en el Santísimo Sacramento, dándole pública adoración.
Andrés Stanovnik Arzobispo.
Es urgente un fuerte testimonio de vida cristiana en fomentar la conciencia de la vida.
Tutela de menores y adultos vulnerables
En Corrientes se encuentra trabajando la “Comisión arquidiocesana para la tutela de menores y adultos vulnerables en ambientes eclesiásticos”, conformada para abordar temas concernientes al cuidado de niños, niñas y adolescentes vulnerables ante casos de probables abusos en cualquier ámbito de la Iglesia.
La misma fue conformada el 28 de diciembre de 2018, a través de un decreto del Arzobispo (Dec. Prot. Nº 174/18), en el cual se estableció que dicha comisión estará conformada por el arzobispo de Corrientes, un ex juez de instrucción, una psicóloga y un psicólogo, dos abogadas, tres sacerdotes -uno de ellos abogado- y una secretaria. Desde entonces, la Comisión mantuvo encuentros periódicos, en los cuales redactó las “normas arquidiocesanas para el cuidado de menores y personas vulnerables”. Esta normativa, fue desarrollada en consonancia con el Motu Proprio emitido por el papa Francisco “Vos estis lux mundi” el 7 de mayo de este año, en el cual se pone de manifiesto la acción concreta y eficaz de la Iglesia ante estos casos de abusos; como así también se tuvo en cuenta el aporte de numerosos instrumentos de similar tenor, editados en otras arquidiócesis de nuestro país. Las normas arquidiocesanas, serán presentadas para su estudio ante el presbiterio de la Arquidiócesis y puestas en vigencia.