Los dos lugares están ubicados en territorio correntino y la medida que liberará el tránsito hacia esta provincia, tiene la oposición de productores porque advierten se producirá una fuga de materia prima.
El sector de los molineros de yerba mate pidió eliminar los puestos de control Cuay Grande, a unos 20 kilómetros al Sur de Santo Tomé y Filadelfia, en cercanía de Ituzaingó, en provincia de Corrientes sobre las rutas nacionales 12 y 14, respectivamente, para liberar el tránsito de la materia prima, lo cual recibiría el apoyo del Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym), debido al costo de mantener esos servicios, medida que los productores rechazan y advierten una fuga de materia prima desde Misiones hacia territorio correntino.
El argumento de la solicitud es "ahorrar millones de pesos y usarlos en los pagos de contado a los productores", aunque los colonos "ya están en estado de alerta". Al menos, así lo decidieron en la última reunión que realizaron en Campo Ramón, donde se manifestaron en contra del levantamiento de los controles, informó el diario misionero Primera Edición. "Nosotros venimos insistiendo en que se deben reforzar los controles del transporte de la materia prima y, sin embargo, ellos piden levantarlos", indicaron desde la Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones (Apam).
El dirigente de esta organización, Cristian Klingbeil agregó que "rechazamos ese planteo porque es para que los industriales lleven yerba de Misiones a Corrientes sin ser controlados. Y los grandes perjudicados seremos, otra vez, los colonos".
El director suplente por el sector de los secaderos en el Inym, Sergio Delapierre confirmó el jueves que la conducción del organismo evalúa el levantamiento de esos puestos fijos de control, sobre lo que "se estuvo discutiendo, porque son más de diez millones de pesos anuales que podrían ser volcados como herramienta financiera que le sirva a pequeños secaderos y productores", afirmó el dirigente oriundo de Eldorado, en referencia al presupuesto que insume ese esquema de fiscalización.
FUNCIONAN DESDE 1998
La crónicas relatan que las casillas de control existían antes de la creación del Inym, ya que habían sido construidas con recursos aportados por la Cámara de Molineros de Yerba Mate de la Zona Productora (Cmymzp) y por la Federación de Molineros, unos 250 mil dólares. El puesto en Cuay comenzó a funcionar en abril de 1998 y el de Filadelfia en agosto de ese mismo año. La falta de presupuesto de la Afip-DGI motivó que posteriormente quedaran prácticamente abandonados. Más adelante, con la sanción de la Ley Yerbatera en el año 2002, el Inym tomó la posta y reacondicionó las instalaciones. "Se hicieron en una época en que no estaban bien organizados los sistemas de control con estampillas", se recordó desde el organismo, argumentando así la necesidad de replantear la relación costo-beneficio de sostener estos puntos de control.