El Pediátrico gravemente deteriorado: en Corrientes los niños no están primero. Después del abrazo simbólico al Hospital Pediátrico, por parte de sus médicos que denunciaron un grave deterioro edilicio, reclamando salarios dignos ante los sueldos profesionales más bajos del nordeste y el mutismo oficial que no quiere dialogar.
Lo que en resumidas cuentas provocó la presencia de un nuevo interventor hospitalario; el flamante delegado normalizador del ‘Juan Pablo Segundo’ reconoció el "grave deterioro" edilicio que
denuncian los médicos desde la vereda del hospicio de avenida Artigas.
El jueves, los profesionales del hospital de niños realizaron un abrazo simbólico al nosocomio ante la falta de inversión en la gestión de Gustavo Valdés para mantener el hospital que alguna vez fuera centro asistencial de referencia en la región.
Con el transcurrir de las horas, se suman más denuncias de precarización laboral. El interventor del Pediátrico, Dr. Alberto Arregín, reconoció que la situación actual es consecuencia de “refacciones que no se hicieron en su momento y se dejó pasar el tiempo”. “Hay un marcado deterioro en la estructura edilicia del hospital resumió Arregín, quien asumió provisoriamente la conducción del centro de salud especializado en la atención de los infantes, en medio de fuertes reclamos por mejoras en la infraestructura del edificio.