Hace cinco años, las huellas de Mariua y sus cachorras Karai y Pora en libertad marcaron el fin de más de siete décadas
de extinción del yaguareté en la provincia.
Hoy, esa familia fundadora sigue viviendo libre en Iberá y forma parte de una población que ya supera los 40 #yaguaretés silvestres —la más numerosa y densa de Argentina— en un ecosistema que vuelve a funcionar y a resurgir.
El regreso del gran depredador tope no solo está restaurando relaciones ecológicas: está impulsando una economía local basada en el turismo de observación de fauna, fortaleciendo la identidad territorial y devolviendo orgullo a las comunidades correntinas.
El éxito de la reintroducción del yaguareté y la restauración ecológica de Iberá es también el punto de partida de una
visión más amplia: Ríos del Yaguareté, una iniciativa transnacional para proteger y reconectar la cuenca del
Paraná en el corazón de Sudamérica.