Saltar menú de navegación Teclas de acceso rápido
Recibí las notificaciones

DESBLOQUEAR NOTIFICACIONES

Siga estos pasos para desbloquear

Info General

Celebran los 64 años de sacerdocio del Padre Tomás Von Schulz

Con una misa concelebrada que se realizará este miércoles a las 20, en la Iglesia Catedral, se dará gracias a Dios por los 64 años de vida sacerdotal del párroco emérito padre Tomás Francisco von Shulz, un caracterizado sacerdote de 93 años de edad. Se invita a la feligresía goyana a participar de la celebración litúrgica en el templo catedralicio.

El padre Tomas en varias oportunidades contó cómo surgió su vocación sacerdotal, y contó algunos hitos de su “conversión a la religión católica” desde su niñez, donde fue descubriendo su llamado ministerial: “Desde niño, a pesar de ser evangélico me enviaron a estudiar a un colegio salesiano”, expresó. Cursó en el instituto Santa Isabel, de San Isidro, provincia de Buenos Aires y en esa época “casi todos los profesores eran sacerdotes” en el nivel secundario.

En cuanto a esto, señaló: "Una de las cosas importantes que me marcaron era que los alumnos antes de ingresar a las clases teníamos que participar de la celebración de la misa”. De esta forma, fue sintiendo su atracción por la Iglesia Católica: “Era la primera vez que entraba en un templo y me deslumbró”, confesó. En esa época, la misa se oficiaba en latín.

Con relación a esto, recordó que en las clases le llamaba la atención un sacerdote que conversaba con los alumnos en los recreos, pero destacó: “Yo no me animaba a dialogar con él pero veía qué hacía ese sacerdote y, un día, cuando quedó solo, me acerqué a él y le manifesté que era evangélico, que quería ser católico”. En ese momento, le confesó: “También quiero ser sacerdote, es decir, las dos cosas: católico y sacerdote”.

Sin embargo, no tuvo la aprobación en esta decisión de su madre: “Decidió sacarme de ese colegio y me envió a otro”, recordó. Por lo tanto, hasta que no cumpliera la mayoría de edad, que era a los 21 años, no podría entrar al seminario. Finalmente, entró a esa edad y se ordenó sacerdote en la catedral de San Isidro, a sus 27.

En su primera parroquia apuntó que "sintió la necesidad de trabajar” y le manifestó a su obispo que "quería ser un sacerdote trabajando” y así se desempeñó en varias fábricas durante años.

En la diócesis de San Isidro conoció a monseñor Alberto Devoto que, en ese entonces, era el vicario general y, cuando el papa Juan XXIII lo designó obispo de Goya, solicitó el permiso para trasladarse a esta nueva diócesis.

En la Diócesis de Goya, fue párroco durante muchos en años en la ciudad de Monte Caseros, luego en Colonia Carolina y finalmente en Goya, ciudad en la que llegó para quedarse y llevó adelante una gran obra de amor la casa del Niño Nuestra Señora del Rosario y construyó la capilla de Nuestra Señora de Guadalupe en Maestro Argentino y Perú de esta ciudad.

Se desempeñó como vicario general y fue designado administrador apostólico sede vacante cuando el entonces obispo diocesano monseñor Luis Stockler fue trasladado como nuevo obispo de Quilmes a Buenos Aires.

Es un hombre verdaderamente entregado a Dios y a su misión sacerdotal, reconocido por sus trabajos para la catequesis, formador de seminaristas y de la escuela de diaconado permanente, dinámico, activo e incansable predicador del evangelio, caracterizado por la excelencia de sus homilías con profundo contenido teológico y moral, defensor de la vida y de la dignidad de las personas.

Fueron sus desvelos la Casa del Niño "Nuestra Señora del Rosario", haciendo de su entrega ministerial un verdadero apostolado al servicio de Dios.-

Más noticias

Te puede interesar

Newsletter

Suscribase a recibir información destacada por correo electrónico

Le enviamos un correo a:
para confirmar su suscripción

Teclas de acceso