El Gobierno nacional anunció cambios en el sistema de emisión y renovación de licencias de conducir que impactarán directamente en miles de argentinos. La medida, publicada en el Boletín Oficial, introduce modificaciones en la Ley Nacional de Tránsito 24.449 y establece nuevas condiciones médicas obligatorias para poder acceder al carnet.
La normativa aclara que tanto quienes renueven la licencia como quienes la tramiten por primera vez deberán ajustarse a los requisitos actualizados. En caso contrario, el documento de conducir será dado de baja de manera automática.
Entre las patologías que impedirán acceder a la licencia se encuentran enfermedades vasculares como aneurismas y disecciones, problemas cardíacos graves como arritmias, infarto agudo de miocardio o la presencia de marcapasos y desfibriladores implantables. También se suman cuadros neurológicos, incluidas crisis epilépticas, epilepsia refractaria o antecedentes de accidente isquémico transitorio.
El listado oficial incorpora además enfermedades endocrinas como la diabetes tipo 1 insulinodependiente, hipotiroidismo y trastornos paratiroideos, así como patologías renales en tratamiento de diálisis, trasplantes, apnea obstructiva del sueño y afecciones oncológicas en curso.
Con esta decisión, las autoridades buscan reforzar la seguridad vial y garantizar que los conductores se encuentren en condiciones físicas y cognitivas adecuadas. La resolución ya genera debate entre especialistas en salud y organizaciones de tránsito, que señalan el impacto social que podría tener en quienes padecen estas enfermedades.