Varios equinos deambulaban el domingo en plena avenida Pujol y parque Mitre, justo el día de mayor convocatoria familiar en esas zonas. Los escasos recursos para rescatarlos generan serios riesgos para conductores, transeúntes y para los propios animales.
El riesgo de los caballos sueltos en la ciudad es casi constante, sobre todo en algunos sectores específicos donde es habitual encontrarlos. Esta situación no sólo se observa en espacios verdes alejados del centro, sino que muchas veces se advierte lo mismo en avenidas y zonas de intenso tránsito vehicular.
El domingo a la tarde, un grupo de equinos deambulaba libremente por avenida Pujol y calle Jujuy. Los animales caminaban por el parterre, pastaban y cruzaban la arteria en reiteradas ocasiones, causando serias dificultades en la circulación.
Además, simultáneamente, otros caballos merodeaban la zona del parque Mitre. Justamente los domingos, ese sector de la ciudad tiene una masiva convocatoria, ya que representa uno de los principales espacios recreativos capitalinos. Así, los equinos caminan no sólo entre los vehículos, sino también en medio de familias que se acercan para pasar la tarde.
El riesgo, en consecuencia, incluye a conductores, transeúntes y a los mismos animales que están expuestos a algún accidente que puede dañar su salud.
Según pudo saber El Litoral, la equinogrúa municipal se encuentra en funcionamiento, aunque suele tener algunas dificultades técnicas. Las más recurrentes son desperfectos en la camioneta, debiendo utilizar en ocasiones un rodado de otra área.
Desde Mapac, asociación proteccionista, señalaron que “nosotros damos aviso al Municipio, pero la ciudad les queda grande, son muchísimos los caballos sueltos que hay”, expresó Isabel Cocomarola, referente de la organización.
Existen varios sectores donde ver caballos sueltos se volvió casi una costumbre. La zona de las Mil Viviendas, la avenida Teniente Ibáñez, Cazadores Correntinos y la Ruta 5 son algunos de esos lugares, aunque hay también inconvenientes similares más cerca del centro, donde los riesgos resultan aún mayores.