No conformes con deambular por las avenidas y calles de los barrios, y hasta en algunos casos dentro de las cuatro avenidas, ahora uno de los caballos incursionó tranquilamente hasta frente mismo de la Casa de Gobierno. El descontrol es evidente.
La Plaza 25 de Mayo no solo luce el caballo de la estatua ecuestre del Libertador. Ahora también, equinos de carne y hueso,para sorpresa de los transeúntes.
Además del atentado al patrimonio de la histórica plaza de los correntinos, que sufre la destrucción de su subsuelo con una subestación de energía de la DPEC, también ahora es zona liberada para los animales que vagan por el centro capitalino sin ningún control.