Desde hace más de un cuarto de siglo, por poner una fecha de arranque, la historia política de Corrientes lo hace un puñado de dirigentes pertenecientes a familias tradicionales acomodadas y algunos pocos recientes acomodados, que dispersan sus huestes en dispares vertientes partidarias.
El pacto autonomista-liberal fracturado, el radicalismo con un sistema de caudillaje y el peronísmo en una guerrilla talisbánica de exterminio, son todos autores y cómplices de que uno de cada diez correntino sea pobre; que uno y medio de cada diez siquiera pueda comer de seguido y por encima de 150.000 sean indigentes.
Actores principales y de reparto de una obra pérfida de mediocres, que parasitan del Estado, nutriéndose de la necesidad de la pobre gente e inmunes de las ilicitudes de toda laya con las que acrecientan sus riquezas.
Protagonistas y causantes de la plaza de la épica protesta de docentes y empleados públicos por falta de pago de sus salarios y que destituyera un gobierno provincial por inepto y otro municipal por corrupto, pero que después a su próximo turno electoral terminarían abrazados en el contubernio de intereses personales y de círculos.
Prevalecen los negociados en las cúpulas de partidos y la corrupción es trasversal a todas las agrupaciones políticas; pueden haber honrosas excepciones, pero sin chances.
No creo en aquello de que, los pueblos tienen los gobiernos que se merecen y los correntinos no, nos merecemos esto.
Para el J2, todo parece indicar que será la confirmación de lo mismo, pero habrá que pensar, que se puede usar el voto como señal de protesta, para No convalidar la confirmación de lo mismo.
El voto en Blanco o Nulo, es una forma de No legitimar la suma del poder público, una manera de poner Blanco sobre Negro, en el cuarto oscuro. Por: Aguedo Gómez