Nada impide que se apliquen remarcaciones en las mercaderías que no están reguladas por programas nacionales. La conducta especulativa, promovida por la incertidumbre cambiaria, hace que haya una enorme disparidad en los valores que deben pagar los consumidores.
Los comercios pueden fijar a su antojo los valores de las mercaderías que no estén incluidas en programas nacionales como Precios Cuidados y Productos Esenciales, aseguraron a El Libertador desde la Subsecretaría de Comercio de la Provincia. Eso explica los fuertes y dispares aumentos que ocurrieron luego de que el dólar se disparara hace un par de semanas.
ESPECULACIÓN
La Argentina vive semanas de gran incertidumbre económica, tras una nueva devaluación del peso causada por el incremento del valor del dólar, que hace pocos días superó los 63 pesos, para luego estabilizarse en torno a los 58.
Por esa situación, la totalidad de los comercios de todos los rubros remarcaron sus precios de manera especulativa en porcentajes que rondaron el 20 por ciento, especialmente en los productos de consumo masivo, como los alimentos que conforman la canasta básica.
En el caso de los kioscos, los incrementos fueron totalmente desproporcionados, ya que algunos artículos tuvieron subas de hasta el 100 por ciento. Esto sucedió fundamentalmente con las golosinas que, ilegalmente, suelen ser utilizadas como vuelto.
Para aliviar la crisis, el Gobierno nacional dispuso quitarle el Impuesto al Valor Agregado (IVA) a 14 productos: pan, leche, aceite (girasol y mezcla), pastas secas, arroz, harinas de trigo, polenta, yerba mate, mate cocido, té, yogurt, azúcar, conservas (de frutas, hortalizas y legumbres), rebozador y pan rallado. Teniendo en cuenta que es una carga impositiva que se cobra fraccionadamente en las distintas etapas de la cadena de producción y comercialización de los bienes, se calcula en los artículos con alícuotas de 21 por ciento -la mayoría de los incluidos en la eliminación del impuesto- el descuento para el consumidor final sería del 17 por ciento; mientras que los que tributan el 10,5 -como las harinas y sus derivados- deberían costar 9 por ciento menos.
Esta medida empezó a aplicarse la semana anterior en los supermercados capitalinos, pero aún no está claro si impactará en los comercios de proximidad: despensas, autoservicios y kioscos.
Por todo lo mencionado, es imposible saber cuánto cuestan la mayoría de los alimentos, dado que los precios varían enormemente, dependiendo del punto de venta y no hay ninguna normativa específica que regule la disparidad. "En la Argentina, lo único que está tarifado como precio de referencia es lo que está incluido en Productos Esenciales y Precios Cuidados, los demás puede aumentar o bajar, respetando la alícuota del IVA", comentó a este medio el subsecretario de Comercio de la Provincia, Juan José Ahmar.
Continuando con lo anterior, el funcionario explicó: "Por eso es tan grande la dispersión que se encuentra, que hace que una misma yerba de una determinada marca tenga un precio en un comercio y uno muy distinto en otro".
Vale recordar que los programas Precios Cuidados y Productos Esenciales sólo están vigentes en los supermercados e hipermercados pertenecientes a cadenas nacionales e internacionales, ya que las empresas locales no participan.
Los correntinos no sienten la quita del IVA
Luego de que el Gobierno nacional decretara la eliminación del IVA hasta fin de año en 14 productos de la canasta básica, El Libertador realizó, a través de sus perfiles en Instagram y Facebook, un relevamiento para saber si los consumidores notaron cambios en los precios a partir de la medida.
En Instagram, el 65 por ciento de los participantes afirmó no haber notado modificaciones en los precios, contra un 35 que sí las noto. Por su parte, en Facebook el 68 por ciento optó por la opción negativa y 32 por la positiva.