Lo señaló el arzobispo, Andrés Stanovnik, quien destacó el lugar que cubren estas organizaciones donde el estado está ausente.
arzobispo de Corrientes, Andrés Stanovnik, celebra 40 años de sacerdocio. Si tuviera que volver a caminar, recorrería el mismo camino, señaló a Norte de Corrientes, destacando que sólo la perseverancia conquista los objetivos.
El prelado se refirió además a la situación del país, a la que calificó de muy difícil y resaltó el rol que asumieron los comedores comunitarios en este contexto. Ayer, en el día que cumplió 69 años, recibió a este diario para recorrer en una charla los años que lleva al servicio de Dios y su visión acerca de la situación social actual. ¿Cómo ve el contexto social y político del país? Mi función de pastor no me especializa en lecturas políticas, pero puedo manifestar lo que veo, de lo que soy testigo, de lo que escucho cuando conversamos con los sacerdotes que están en contacto con gente que está en la periferia de la ciudad y no está pasando bien. Es un momento económico difícil, muy difícil. La situación del país no es fácil y sobre todo para los que la padecen siempre. Yo tengo casi 70 años y vi sucesivas crisis. He visto que la que las paga, la que más padece, es la gente que siempre sufre, que le cuesta mucho poner el pan sobre la mesa y que tantas veces no alcanza. ¿En estos momentos es cuando más surge la solidaridad? Sí, me parece importante subrayar la solidaridad que hay. Existen muchos comedores, no sólo de Cáritas, que los tienen en las parroquias de los barrios. También los tienen ONG y otras confesiones cristianas que son las que ayudan a aguantar para que esto no estalle. Hay otras organizaciones, católicas y no católicas, que es necesario reconocerles el lugar que cubren donde el Estado está ausente. Le corresponde al Estado administrar el bien común. ¿Y lo hace? Sé que el Gobierno hace esfuerzos para tratar de colaborar, para que esta situación no sea tan dramática, pero la verdad es que no llega a cubrir lo necesario. Colabora con otras fuerzas sociales o grupos sociales que hacen una tarea enorme.
La Navidad brinda una ocasión especial para compartir. ¿Y para qué otras cosas? Ojalá que despierte mayor sensibilidad, que nos abra los ojos para que seamos más sensibles y más generosos. Todos podemos compartir, todos tenemos algo para dar, como tiempo, cercanía. Pero también cosas materiales para personas que sufren esta situación. Norte