La crisis económica y la delincuencia rural sumaron un nuevo y alarmante capítulo en la localidad correntina, ubicada sobre la costa del Río Uruguay, frente al sur brasileño. Históricamente, el accionar de los cuatreros se centraba en el robo y faenamiento de ganado vacuno u ovino. Sin embargo, habitantes de zonas rurales confirmaron un preocupante cambio de tendencia delictiva: el inicio del faenamiento de equinos para consumo humano.
Si es para “parar la olla todo sirve” admitieron gente que conoce este tipo de cuestiones.
El hecho se descubrió en una chacra ubicada en las cercanías de la planta frigorífica local, en la zona ribereña conocida como “Toma de Agua”, próxima al puerto Las Vacas y al Puente Internacional.
En ese predio, los propietarios hallaron restos de un caballo que había sido carneado en las últimas 48 horas.
Los autores del ilícito se llevaron los cortes principales del animal y dejaron los despojos en el lugar. Asimismo, se reportó la desaparición de un segundo equino, que se presume corrió la misma suerte.
Denuncia y trabajo policial
Ante el hallazgo, los damnificados pusieron en conocimiento de lo sucedido a la Delegación de la Policía de Seguridad Rural y Ecológica (PRIAR) de Santo Tomé, cuyas autoridades, se estima que ya iniciaron las investigaciones correspondientes para identificar a los responsables.