Una vecina del barrio Juan XXIII en la zona sur de la ciudad, distribuyó este material, en el cual se pueden observar los residuos cloacales al ras del suelo. El problema se está registrando hace más de una semana (24 de mayo) y a pesar que la concesionaria intentó reparar esta desagradable y maloliente situación, según se comenta, se comprometieron a efectuar un trabajo con mangueras que, hasta este momento, no se realizó.

La misma vecina que comparte todos sus momentos con esta escatológica situación, aseguró que todos los días se renueva el reclamo, sin obtener ninguna respuesta.

Para que la empresa pueda acudir a trabajar en el lugar donde los residuos cloacales están a flor de piel; desde Quéjate del Barrio, se tomaron la molestia de confeccionarle un mapa a la Delegación Barrial, para que no se pierdan en el agua podrida del Barrio Juan XXIII y con ellas floten otras promesas incumplidas.