Desde el Mercado de Productos Frescos revelaron que trabajan a un 30% y atienden en horario reducido. Remarcaron que, si bien la venta venía en caída, con la pandemia se agudizó.
El consumo de la carne bajó un 70 por ciento y genera preocupación en el sector, ya que si bien la venta venía descendiendo con la pandemia se agudizó mucho más.
Uno de los puesteros del Mercado de Productos Frescos, Hugo Lucena, en diálogo con El Libertador, reveló que están trabajando en un 30 por ciento.
"La verdad es que se está vendiendo muy poco. Desde que empezó la cuarentena estamos atendiendo en horario reducido, de 7 a 14", sostuvo.
A lo que agregó que muchos de sus clientes ya no lo visitan o lo hacen de manera más espaciada.
"La gente está con miedo y se cuida", manifestó, a lo que relató que ante versiones de posibles casos en la delegación municipal cercana, mermó mucho más la clientela.
De igual manera explicó que tanto en el Mercado como en su puesto de carne, se toman todos los recaudos de prevención en cuanto a la higiene. "Nosotros estamos todos con barbijo y tenemos alcohol en gel para los que vienen", detalló.
En ese sentido resaltó que el día del trabajador suele ser clave y suele darse repunte de venta, cosa que no ocurrió este año. "Lo que pasa es que la gente no se puede juntar y no puede hacer asado", consideró Lucena.
UNA BUENA
El carnicero manifestó que les preocupa la situación, considerando que en su puesto tienen empleados y la venta se vino abajo.
"Lo único bueno y que nos va a ayudar mucho es que desde la Municipalidad nos avisaron que no nos van a cobrar el alquiler del puesto los meses de abril, mayo y junio", indicó, a lo que señaló que el valor de la cuota es de 3.000 pesos por mes.
"Tampoco nos van a cobrar el canon por salubridad e higiene que es de 1.100 pesos", sostuvo contento dado a que de esa manera se ahorra el egreso de 4.100 pesos mensuales, en el período más crítico.