Saltar menú de navegación Teclas de acceso rápido
Recibí las notificaciones

DESBLOQUEAR NOTIFICACIONES

Siga estos pasos para desbloquear

Info General Crecida del río Corriente en Esquina

Admiten demoras en las obras, pero en diciembre estará el puente sobre el arroyo Guazú

Agrandar imagen
Crédito: 119533

El 8 de julio de 2017, en medio de intensas y abundantes precipi­taciones, se produjo la fractura y desmorona­miento de un puente de gran envergadura, que era clave en la conexión vial en la vértice sudoeste de la provincia. Se trata del denominado complejo Santa Rosa, que une las localidades de Goya, San Isidro y Es­quina. A consecuencia de ello, Esquina quedó aislada del resto de la geografía provincial. Luego en diciembre de ese año finalizó la instalación de un Bailey.

 

Previo a ello, du­rante seis meses los pobladores cruzaban en lancha de Esquina a Goya y viceversa.

 

Luego de un año y diez meses de la caída del puen­te sobre el arroyo Guazú, viaducto que une las ciuda­des de Esquina y Goya, las obras definitivas en la zona están demoradas. Desde Vialidad Nacional recono­cen la demora y aducen que se debe a la crecida del río Corriente, por las lluvias re­gistradas a principios de este año. Sin embargo, los pobla­dores del lugar, cansados de la espera, afirman que esa zona se transformó en “el monumento al abandono”, ya que hace varias semanas solo se ven maquinarias pa­ralizadas, tubos flotando en el agua, y ningún operario trabajando en la zona, según contaron a este matutino.

 

Sucede que hoy, solo la estructura Bailey instalada en la zona paralela al puente desplomado, es la que hoy une ambas ciudades, pero los pobladores afirman que el tránsito es muy lento por el lugar y añoran la finali­zación de la obra del puen­te definitivo para que todo vuelva a la normalidad. Cabe recordar que las obras defi­nitivas iniciaron hace diez meses en la zona.

 

En este contexto, el jefe del 10º Distrito de Vialidad Nacional Distrito, Carlos Londra, confirmó a Norte de Corrientes que “el avance de las obras al día de hoy es de casi el 50%, y si el tiempo nos acompaña, a fi­nes de este año 2019 estaría finalizado el puente definiti­vo en el lugar”.

 

Asimismo el funcionario nacional aclaró que “no es­tán paralizadas las obras en la zona del arroyo Guazú, solo mermó la actividad por la crecida del río Corriente. Pero la empresa Premoldea­dos San Luis, a cargo de la obra continúa trabajando en la planta ubicada en San Luis. Allí se están constru­yendo las vigas que faltan. Ya que están previstas realizar­se 42, pero ya se ejecutaron unas 36. Además se están realizando allí las prelozas, para sostener las vigas en la estructura del puente. Eso también se ejecuta allí. La obra nunca se paralizó. Solo demora por la crecida del río”.

 

Londra refirió que “es por eso que no hay actividad en la zona del puente. El río creció, no por las últimas lluvias, esto ya es de inicios de año, porque en el río Co­rriente descargan las aguas de los Esteros del Iberá y toda la lluvia acumulada desde inicios de este año desembocan ahí y la cuenca está cargada. Esperemos que el río baje pronto para poder continuar con la obra sobre el terreno. Pero los trabajos no están paralizados”, resal­tó el funcionario nacional.

 

Más allá de la versión ofi­cial, los esquinenses están impacientes. Ya que la tran­sitabilidad por la zona se dificulta porque en el puente Bailey que se instaló sobre el arroyo Guazú, hasta que fi­nalicen las obras definitivas, los vehículos solo pueden circular de una sola mano. Y eso hace lento el paso. Suma­do a ello, la crecida del río, lo que genera inconvenientes aún mayores. Sobre todo en el cruce de vehículos de gran porte; camiones y colectivos de larga distancia. 

Dejá tu opinión sobre este tema

Más noticias

Te puede interesar

Newsletter

Suscribase a recibir información destacada por correo electrónico

Le enviamos un correo a:
para confirmar su suscripción

Teclas de acceso