En numerosos puntos de la ciudad se vendió el tradicional locro del 1° de mayo. Sin las dimensiones de otros años, los comensales se acercaron para conseguir su porción.

Como la tradición lo señala, el 1° de mayo en numerosos puntos de la ciudad se vende locro. Este año por la emergencia sanitaria fue más reducido y con los recaudos del caso.

Cocineros con barbijos y clientes tomando las distancias apropiadas fueron las postales de la fresca mañana del viernes.