Tras iniciar el proceso preventivo de crisis en la ciudad de Resistencia (Chaco), decidió retirarse del sistema urbano el 30 de abril. La resolución pone en riesgo más de 230 empleos y varios recorridos claves.
La crisis del transporte público en el Área Metropolitana del Gran Resistencia sumó un nuevo capítulo de incertidumbre luego de que la empresa ERSA Urbano comunicara su decisión de retirarse del sistema a partir del 30 de abril, una situación que pone en riesgo la continuidad de varios recorridos y la fuente laboral de más de doscientos trabajadores.
El anuncio fue confirmado por el secretario general de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) Chaco, Raúl Abraham, quien explicó que la empresa ya notificó al gobierno provincial y a las autoridades del área de Transporte sobre su intención de dejar de operar en la capital chaqueña.
"Ellos comunicaron que estarán hasta el 30 de abril y después dejan de operar en Resistencia. Esto genera una incertidumbre total", afirmó el dirigente gremial.
La posible salida de la firma impactaría directamente sobre unos 230 trabajadores, entre choferes y personal vinculado al servicio. Abraham advirtió que la preocupación no solo alcanza al sector laboral, sino también a los usuarios del sistema. "Tenemos que pensar en el trabajador, pero también en la gente que se va a quedar sin estos servicios", remarcó.
En el Sistema Integrado de Transporte del Área Metropolitana (Sitam), ERSA opera varias líneas urbanas claves para la movilidad cotidiana. Entre ellas se encuentran las 101, 107, 2, 9, 106, 204 y 205, que conectan distintos barrios de Resistencia con otras localidades del área metropolitana como Barranqueras, Fontana y Puerto Vilelas.
Además, la empresa también opera la línea interprovincial 904, que une Resistencia con la ciudad de Corrientes a través del puente General Belgrano, aunque este servicio depende de jurisdicción nacional y no forma parte del sistema urbano provincial.
El principal argumento empresarial es la falta de rentabilidad del sistema, una situación que afecta a varias compañías del transporte urbano del interior del país. "No es solo ERSA, todas las empresas dicen que la actividad no es rentable", señaló.
Ante este escenario, desde la UTA reclaman una intervención urgente del gobierno provincial del Chaco para convocar a empresarios y gremios en busca de una solución que preserve los puestos de trabajo.