Del cielo al suelo en apenas cuatro días. Y una caída así, tan desde arriba y tan de pronto, suele venir acompañada de un guantazo considerable. Como el que se pegó el Madrid en Lisboa, en un estadio que, a tenor de su importancia histórica para los blancos, es casi una sucursal madridista, pero que en la noche de este miércoles fue una prisión para los de Arbeloa, con Mourinho como carcelero jefe.
Fuente: https://as.com/futbol/champions/y-eso-que-courtois-paro-siete-f202601-n/