Cuando marcar cuatro goles en Atenas no es suficiente. Sí para ganar por primera vez en terreno griego. Para remontar. Para encontrar el interruptor de Vinicius. Para recuperar la senda del triunfo. “Me quedo con los tres puntos; vitales no sólo por la clasificación, sino por romper un poco la dinámica. No estábamos con buena sensación“, sintetizó Xabi. Para aliviar, pero no para sentenciar. No para liquidar un partido ante un equipo con defensa de papel. Pero el Madrid también la tuvo. Puño de hierro, mandíbula de cristal. Y ahí estuvo el ying del yang. Hasta 18 disparos permitió, ocho a puerta. Algo que, en los últimos encuentros no es anécdota, sino norma.
Fuente: https://as.com/futbol/champions/una-galaxia-sin-guardianes-f202511-n/