El Barça se va de la Champions de pie, pero otra vez antes de tiempo. Un hueso que, como al club (sin levantarla desde 2015) se le atraganta a Flick, un entrenador descomunal que ha puesto en pie a un equipo que tiene muy cerca levantar su segunda Liga en dos años cuando estaba medio moribundo. El 0-2 era muchísima carga para la vuelta. Aun así, el Barça se lo trabajó bien en el Metropolitano. En poco más de veinte minutos, ya le había equilibrado la eliminatoria al Atlético, otra vez con un Lamine gigantesco. Fermín tuvo el 0-3, pero su remate lo sacó Musso. Su sangre anticipaba lo que vendría después, el 1-2 de Lookman. Sin embargo, siguió pico y pala. Para Turpin, las manos de Llorente sobre el cuerpo de Olmo no fueron penalti en otra de esas jugadas fronterizas y Ferran estaba adelantado cuando aparentó hacer el 1-3. Estaba adelantado.
Fuente: https://as.com/opinion/un-titulo-no-se-cambia-por-una-idea-f202604-n/