“Gol”, salió de su boca. “Gol, gol, gol”. Hasta tres veces. El gigante abría los brazos. El gol tan breve en sus labios como estruendoso sobre su cabeza. Mientras esa piña de jugadores le abrazaba y un estadio le llovía encima Atleeetis llenos de felicidad. El Sicario del Cholo tiene un cuerpo que es una escopeta, que con cualquier parte te dispara. Una pierna, otra, la cabeza o el propio tronco. Siempre a matar. Dejando la hierba llena de pólvora y belgas caídos. Camino a octavos.
Los cuatro goles del Atlético ante el Brujas
Fuente: https://as.com/futbol/champions/sorloth-puso-la-polvora-johnny-el-fusil-f202602-n/