La competencia había comenzado este último lunes en la ciudad correntina de Virasoro. Participaban representaciones de diferentes lugares del país. Ante los inconvenientes, algunas habrían decidido abandonar y volver a sus localidades de origen, por la falta de lugares para hospedaje. Además de un fuerte temporal.
Hay que tener en cuenta que la zona se encontraba bajo Alerta Naranja del SMN Argentina. Hubo intensas precipitaciones durante las últimas horas. También se registraron algunos anegamientos temporarios.
Ayer martes 21 de julio, se multiplicaron los posteos en redes sociales y perfiles de medios de comunicación de esa localidad del noreste correntino. Advertían la insuficiencia de alojamientos y plazas disponibles para el descanso de los deportistas y sus familiares.
Un padre envió una nota al sitio Radio Sónica Virasoro expresando su malestar (textual):
"NOTA DE REPUDIO A la Organización de la Copa Centenario – Gobernador Virasoro, Corrientes.
Nosotros, padres, familiares y responsables de los atletas de las categorías formativas, venimos a público a manifestar nuestro más profundo repudio e indignación ante la total desorganización, desidia y falta de respeto demostradas por la comisión organizadora de la 100ª Copa Centenario, realizada en la localidad correntina de Gobernador Virasoro, Argentina. Niños y sus familias planificaron, entrenaron e invirtieron recursos para participar en este evento.
Luego de enfrentar un largo, cansador y costoso viaje hasta la ciudad sede, la delegación fue sorprendida con la inexistencia de un lugar adecuado, seguro y mínimamente digno para el alojamiento de los chicos y de sus acompañantes. Ante la completa ausencia de estructura y el abandono por parte de los responsables del evento, la única alternativa viable fue la deserción inmediata de la competencia y el doloroso regreso a nuestras ciudades de origen. El impacto de esta irresponsabilidad va mucho más allá del perjuicio económico en transporte, alimentación e inscripciones. El daño principal es psicológico y emocional.
La negligencia de la organización destruyó, de forma abrupta, el sueño de niños que se prepararon durante meses para este momento, transformando la expectativa de una fiesta deportiva en un escenario de frustración, llanto y decepción. El deporte infantil existe para albergar, educar y cumplir sueños, y no para servir de escenario al descuido de terceros. Lamentable.21 de julio de 2026.
Firmado: Un padre de atleta frustrado, en representación de las familias perjudicadas".