Era un amistoso, pero fue ganar a Pelé. Un antes y un después en la historia de Olympiacos. Un para siempre. En 1961, el Santos perdió en Atenas (2-1). Fue una paradoja: siendo un partido sin ninguna trascendencia, ha terminado siendo de lo más trascendente en 100 años de biografía. No todos los días se gana a Pelé en un partido de fútbol, claro. El orgullo es tal, que el himno del club recuerda aquel suceso: “Olympiacos; todavía recuerda su nombre el Santos de Pelé”. Tal vez no dejó tal trauma en Brasil. Pero sí semejante huella, en Atenas.
Fuente: https://as.com/futbol/champions/pele-en-la-sangre-de-olympiacos-f202511-n/