A estas alturas el Bodo/Glimt ya no sorprende a nadie, pero aún así siguen ganando porque son mejores. Jugar en Bodo es una tortura. Por el viaje, por el césped artificial, por el frío y porque te bailan. Pero ganar en la ida conlleva una penitencia en la vuelta: sobrevivir. Lo hizo ante el Inter y ahora lo debe hacer frente al Sporting. Una cara que Knutsen aún está puliendo (sigue el partido de hoy en directo en As.com).
Fuente: https://as.com/futbol/champions/noche-historica-en-lisboa-f202603-n/