Joey Veerman apareció mucho en los medios cuando, en junio de 2024, las estadísticas decían que era de lo más parecido que había en el mercado a Kroos para el Real Madrid. “Me canso y me siento incómodo por igual”, comentó. Días más tarde, jugó un partido tan malo contra Austria (perdió 16 balones de 29 que tocó y solo dio 9 pases de los 19 que intentó) que Koeman le quitó en el minuto 34 y él se fue llorando al banquillo, donde se derrumbó. Tenía 25 años, que para un futbolista es “mediana edad”, pero para una persona es estar terminando los estudios. “Ya lo he superado, pero tuve que apagar el internet”, dijo una semana después. Necesitó trabajo psicológico.
Fuente: https://as.com/opinion/no-hace-falta-ser-kroos-para-ser-feliz-f202512-n/