Buenos Aires, 25 junio (NA) -- El entrenador de la Selección de Ecuador, Sebastián Beccacece, reconoció que deberá dejar su cargo si su equipo no logra avanzar de ronda en el Mundial 2026, en la previa del partido decisivo ante Alemania, por la última fecha del Grupo E.
La Tri llega contra las cuerdas después de perder 1 a 0 ante Costa de Marfil en el debut y empatar 0 a 0 frente a Curazao, dos resultados que complicaron su clasificación a los dieciseisavos de final y elevaron la tensión alrededor del cuerpo técnico.
“Tenemos la posibilidad de avanzar y, si las cosas no se dan, me tendré que ir de un lugar al que quiero mucho, pero sé que esto va de resultados, más allá de merecimientos”, afirmó Beccacece en conferencia de prensa.
El seleccionador argentino aseguró que afronta el duelo con “calma y tranquilidad”, pese al clima adverso y a la obligación de ganar ante una potencia mundial.
“Tengo la confianza a tope”, remarcó el DT, que valoró especialmente la reacción interna del plantel en medio de la presión.
“El grupo, en la adversidad, está más unido y convencido. Eso no tiene precio, es un valor humano excepcional el que tenemos”, sostuvo.
Durante la conferencia, a Beccacece le recordaron su experiencia en la Selección argentina durante el Mundial de Rusia 2018, cuando fue ayudante de Jorge Sampaoli y el equipo llegó a la tercera fecha de la fase de grupos obligado a vencer a Nigeria para clasificarse.
El técnico, sin embargo, rechazó la comparación directa con aquel escenario.
“La verdad que no le encuentro la similitud porque son dos historias totalmente diferentes, más allá de un resultado y una necesidad de ganar para obtener el pasaje”, explicó.
Beccacece señaló que su vínculo actual con el plantel ecuatoriano es distinto por el proceso compartido, la convivencia y el recorrido construido durante su ciclo.
“Los dos años que he compartido con los futbolistas, los partidos que hemos conseguido, cómo nos preparamos y estamos compitiendo y conviviendo, para mí es extraordinario”, afirmó.
Y agregó: “Estoy muy feliz y tranquilo, obviamente con bronca por no obtener lo merecido, pero confiado en que lo vamos a lograr sabiendo que enfrentamos a una potencia mundial”.
El entrenador también apeló a su recorrido en Mundiales anteriores para explicar la serenidad con la que dice vivir este momento.
“Tanto lo que viví en Brasil 2014 con Chile como con Argentina en Rusia 2018 sirve para tener esta calma que hoy tengo”, señaló.
Ecuador atraviesa un presente inesperado, ya que había llegado al Mundial con una fuerte expectativa tras una gran Eliminatoria sudamericana y una extensa racha invicta, pero todavía no pudo convertir goles en la competencia.
La falta de eficacia, especialmente en el empate frente a Curazao, desató críticas de hinchas y medios ecuatorianos, además de cuestionamientos directos al entrenador.
Beccacece reconoció ese clima y admitió que no logró conectar plenamente con una parte del público.
“Comprendo el enojo de la gente porque hemos despertado esa ilusión. Los insultos hacia mí los entiendo, los comprendo. Prefiero que estén enojados conmigo porque los chicos no se lo merecen”, expresó.
En esa misma línea, fue autocrítico con la relación entre su ciclo y la hinchada: “Se ha generado un rechazo”.
De cara al partido ante Alemania, el DT anticipó que no modificará “demasiado” el equipo respecto de las primeras dos presentaciones, aunque sí podría realizar ajustes puntuales para buscar mayor eficacia ofensiva.
El desafío será mayúsculo: Ecuador deberá imponerse ante una de las selecciones más fuertes del grupo para mantener vivo el sueño mundialista y evitar una eliminación prematura.
Beccacece, mientras tanto, sabe que su futuro quedó atado al resultado: si Ecuador no logra avanzar, su ciclo al frente de la Tri llegará a su final.
Agencia NA.