Buenos Aires, 22 junio (NA) — Lionel Messi sigue encontrando maneras de sorprender al mundo del fútbol. Esta vez no solo abrió el marcador para la Selección argentina ante Austria en la segunda fecha del Grupo J del Mundial 2026, sino que además rompió una curiosa marca personal que lo acompañó durante toda su carrera: convirtió por primera vez un 22 de junio.
El informe mostraba que Messi había logrado convertir en 287 de los 366 días posibles del calendario, pero que el 22 de junio seguía siendo una de las fechas que permanecían vacías.
El dato llamaba particularmente la atención porque se trata de una jornada muy especial para el fútbol argentino. Cada 22 de junio se celebra el Día del Futbolista Argentino en homenaje a los dos históricos goles de Diego Maradona frente a Inglaterra en el Mundial de México 1986, incluido el recordado “Gol del Siglo”, considerado por muchos como la mejor conquista de todos los tiempos.
Hasta este domingo, el único antecedente de Messi jugando un 22 de junio se remontaba al Mundial de Sudáfrica 2010. Aquella tarde, la Selección argentina derrotó 2-0 a Grecia en el cierre de la fase de grupos, con una destacada actuación del rosarino, aunque sin poder convertir. Dieciséis años después, el capitán albiceleste finalmente logró saldar esa deuda estadística.
El gol llegó en un contexto ideal. Con Argentina buscando asegurar su clasificación a los octavos de final del Mundial 2026, Messi apareció una vez más para destrabar el partido frente a Austria y hacer estallar a los miles de hinchas argentinos presentes en las tribunas.
La anotación se suma a una lista interminable de récords y marcas que el rosarino fue acumulando a lo largo de una carrera incomparable. Máximo goleador histórico de la Selección argentina, campeón del mundo, ganador de múltiples Balones de Oro y dueño de decenas de registros internacionales, Messi encontró ahora un nuevo dato para agregar a su legado.
Lo que parecía una simple curiosidad estadística terminó convirtiéndose en una nueva historia para contar. En el día más emblemático para el fútbol argentino, el heredero futbolístico de Maradona logró algo que nunca había conseguido: marcar un gol un 22 de junio. Y como ocurrió tantas veces a lo largo de su carrera, eligió hacerlo en el escenario más importante de todos, una Copa del Mundo.
Agencia NA