Cole Palmer fue noticia días atrás al informar su técnico, Enzo Maresca, que no jugaría esta semana ante Barcelona ni Arsenal porque “tuvo un accidente en casa en el que se golpeó el dedo del pie... y se lo fracturó. Estaba casi recuperado de la lesión en la ingle, pero ahora tiene este pequeño problema”. De baja desde septiembre por problemas musculares –fue sustituido a los 20 minutos de partido ante el Manchester United el 20 de septiembre–, la puerta de su domicilio le bajaba definitivamente del duelo europeo ante el equipo de Hansi Flick.