La misión quedó cumplida sin que merezca demasiado la pena detenerse en los detalles salvo para corregirse cuando vengan empresas mayores. El estrépito previo, la ventaja de Lisboa, la baja de Mbappé y un gol madrugador del Benfica sirvieron un inicio con espinas que el Madrid supo resolver desde la supervivencia: al gol inicial de Rafa Silva, a la falta de efectivos y a la crisis de confianza, que se marcha y vuelve casi semanalmente. El resultado dice que el Madrid estará en octavos, donde el aguardan el peligro extremo del City o el moderado del Sporting, pero también que pasó algunos apuros ante el tercero de la liga portuguesa, que disparó tanto como él. Esa dureza de ánimo la tienen todos los equipos de Mourinho, independientemente de su calidad.
Fuente: https://as.com/futbol/champions/los-octavos-son-de-vinicius-f202602-n/