Mikel Arteta visita el Metropolitano como rival y un semidesconocido en el fútbol español. Porque nunca ha dirigido en LaLiga y porque su último partido como jugador en la competición fue con la Real Sociedad... el 5 de enero de 2005. Su regalo de Reyes fue un traspaso al Everton tras disputar 15 partidos como txuri-urdin en Primera y uno en Copa del Rey para nunca volver. Aunque estuvo cerca en múltiples ocasiones. A la Real Sociedad había llegado en el verano anterior después de dos grandes temporadas en el Glasgow Rangers escocés y previo paso dos años por el PSG cedido por el Barcelona, donde no llegó a jugar con la primera plantilla.