Thibaut Courtois hizo cuatro paradas ante el Benfica en la vuelta de la repesca de la Champions. Una destacó claramente sobre el resto: en el minuto 36, con 1-1 en el marcador, una jugada larga de los portugueses fue remachada con un disparo seco y muy potente de Richard Ríos desde la frontal, a lo que Courtois reaccionó con una mano salvadora abajo, pegada al césped, en una acción de puros reflejos y de gran dificultad para un jugador de dos metros como él.