“El debut de Toni en la Champions League”, escribió el Tottenham en redes sociales. Lo que nadie se podía imaginar es lo que ocurriría menos de una hora después sobre el césped del Metropolitano. Historia, de la mala, en la máxima competición continental. La noche en la que la carrera de Antonín Kinsky, a sus 22 años, quedó señalada para siempre. Si bien a Igor Tudor le pareció “la decisión correcta antes del partido”, la de sentar a Gugliemo Vicario, portero titular de los spurs y guardameta con más porterías a cero (6) de la fase liga de la Champions League, el tiempo le acabó quitando la razón.