Al Villarreal le pasó en la tercera jornada de la Champions lo que le pasaba a los que esperaban ganar y limpiar a los trileros, esos que jugaban a que acertaras dónde estaba la bolita en los años ochenta. Al final, siempre acababan escondiéndola en el vaso que nunca esperabas. Y es que el Manchester City salió a marear a los amarillos con la pelota, pasándosela de lado a lado con el Villarreal esperando algún error para cazar la famosa bolita, que pasaba de pie en pie de los ingleses a una buena velocidad. El plan era poder cazar una jugada ganadora para sorprender al equipo de Pep Guardiola, uno de los gigantes de Europa.
Fuente: https://as.com/opinion/guardiola-anula-a-marcelino-f202510-n/