Sorpresa, conmoción, asombro, estupor…. La decisión de Igor Tudor, entrenador del Tottenham, de sustituir al portero Kinsky a los 16 minutos de partido sin mediar lesión alguna sino únicamente por decisión técnica por haber encajado tres goles en 15 minutos, ha dejado un rio de reacciones y opiniones. La mayoría, en solidaridad con el joven guardameta checo de 22 años que en el Metropolitano estaba jugando su primer partido de Champions.