Antes de empezar la última jornada de la Champions, el Benfica de Mourinho estaba con el agua al cuello, fuera de los puestos de playoffs (29º) y necesitados de un milagro para poder pasar a la siguiente ronda. Sin embargo, la jornada unificada dejó un panorama favorable para el Benfica que, de todos modos, seguía necesitando un gol para meterse en los dieciseisavos. El Benfica buscaba a su héroe y Trubin salió al rescate con un gol en el descuento que aupó al conjunto portugués y echó a los leones a los de Arbeloa.