Esta noche, José Mourinho se enfrentará en un duelo a cara o cruz al Real Madrid de Arbeloa, su antiguo jugador y quien, además, confesó ser muy ‘mourinhista’. Maestro contra pupilo, la emoción está asegurada. De todos modos, el reencuentro de Mou con la que fuera su casa está condicionada por la roja que vio en la ida, por lo que no se podrá sentar en el banquillo del estadio madridista. Un Bernabéu con el que portugués ha tenido sus más y sus menos y que tiene mucho que ver con la ‘maldición’ que tratará de romper el del Benfica 24 años después.