Buenos Aires, 26 de junio (NA) -- Mientras Thiago Almada representa a la Selección Argentina en el Mundial 2026, un compatriota radicado en España también vive el torneo desde un lugar privilegiado y a muchos kilómetros de distancia.
Se trata de Emiliano Sosa, el barbero de confianza del futbolista argentino y de decenas de jugadores que compiten en las principales ligas de Europa, donde logró construir una carrera ligada al deporte de alto rendimiento.
Cada Mundial deja historias que ocurren lejos de la cancha. Algunas se escriben en los vestuarios y otras en esos espacios donde los futbolistas construyen una parte fundamental de su identidad: la imagen y el estilo personal.
En ese universo aparece Sosa, un argentino que se convirtió en una referencia para jugadores de élite y que tiene entre sus clientes a Almada, una de las figuras argentinas que actualmente disputa la Copa del Mundo.
Desde la ciudad de Málaga, España, el peluquero sigue cada presentación del seleccionado con un orgullo especial, no solo como hincha sino también como el profesional que acompaña a varios futbolistas de primer nivel.
Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, además de Almada, por sus manos han pasado futbolistas como Manuel Lanzini, Fabio Silva, Marc Pubill, Aarón Anselmino y Samu Castillejo, entre otros profesionales que se desempeñan en las principales ligas del continente. También el cantante cuartetero Luck Ra.
DE UN ROBO EN ARGENTINA A CONVERTIRSE EN EL BARBERO DEL FÚTBOL EUROPEO
Sin embargo, el camino hacia ese presente estuvo lejos de ser sencillo. La historia de Sosa comenzó en la Argentina, donde desarrollaba su carrera en la barbería hasta que un robo a mano armada dentro de su local en Quilmes cambió por completo su vida.
Aquel episodio marcó un antes y un después. Con apenas 25 años tomó la decisión de emigrar a Europa en busca de una nueva oportunidad, aunque los primeros tiempos en España tampoco fueron fáciles.
A poco de llegar sufrió una estafa que lo obligó a comenzar desde cero. Sin contactos y lejos de su país, volvió a apostar por su oficio como única herramienta para salir adelante.
Sus primeros clientes vinculados al fútbol surgieron en Málaga, donde algunos jugadores del Málaga CF comenzaron a confiar en su trabajo y, poco a poco, su nombre empezó a circular dentro de los vestuarios.
Lo que comenzó con recomendaciones entre compañeros terminó convirtiéndose en una cartera de clientes integrada por futbolistas internacionales, artistas y celebridades.
Hoy, mientras Almada busca dejar su huella en el Mundial con la camiseta argentina, Emiliano Sosa también celebra un recorrido personal que lo llevó desde la adversidad hasta convertirse en uno de los profesionales más solicitados por figuras del deporte.
Su historia refleja otra cara del talento argentino en el exterior: la de quienes, lejos de los flashes y los estadios, también forman parte del ecosistema que rodea a los grandes protagonistas del fútbol mundial. Porque detrás de cada estrella, también hay un equipo de trabajo que acompaña su camino hacia el éxito.
Agencia NA