Encontrarle coherencia y lógica al fútbol es tiempo perdido. Hace dos años, el Inter llegaba a la final con el City como víctima sacrificial y, sin embargo, su derrota fue cuestión de detalles. La segunda final de Champions en tres cursos, conseguida eliminando a gigantes como Bayern y Barcelona, hacía pensar en unos nerazzurri sólidos, listos para hacer historia o, al menos, para volver a complicarle mucho la noche al rival. Nada de eso.
Fuente: https://as.com/opinion/del-triplete-a-la-humilaccion-n/