Álvaro Arbeloa llegó al Real Madrid con tres prioridades: reconvertir a Güler para que sea el motor del equipo, parar la sangría defensiva y mejorar la condición física del grupo. Las dos primeras son responsabilidad directa del nuevo entrenador, y de la tercera premisa se ocupará Pintus, que vuelve con galones y el respaldo total del club. En esta última tarea también será importante la figura de Niko Mihic, que regresa para ocuparse de los protocolos médicos y muy especialmente de la lesión de rodilla de Mbappé, que ocupa y preocupa a los doctores.