Buenos Aires, 25 junio (NA) -- El mediocampista español Ander Herrera dio detalles de su salida de Boca, luego de rescindir su contrato de común acuerdo con el club, y explicó que tomó la decisión para no convertirse en “un peso” para el nuevo cuerpo técnico encabezado por Rodolfo Arruabarrena.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, el futbolista vasco, que se había despedido días atrás con un emotivo video en las redes oficiales del Xeneize, contó cómo se dio su desvinculación de la institución.
“Tuve una conversación con el club donde el DT tenía prioridades por encima de mi persona. Mi conversación fue con Delgado y Boca está por encima de todos”, expresó Herrera en diálogo con Davoo Xeneize.
El ex jugador de Athletic Club, Manchester United y Paris Saint-Germain remarcó que su intención fue facilitarle el camino al nuevo entrenador y no generar una situación incómoda dentro del plantel.
“No quería ser, en ningún caso, un peso para el nuevo entrenador. Yo quiero que Boca gane, y si tiene a sus 22 o 24 jugadores, en ningún caso quería ser una pieza con la que el técnico se sintiera incómodo”, sostuvo.
Herrera también explicó que buscó que su salida se resolviera de la mejor manera posible por el cariño que mantiene hacia la institución.
“Solo quería que fuera una salida elegante porque quiero mucho al club”, agregó el mediocampista.
En esa misma línea, el español destacó que decidió priorizar el bienestar de Boca por encima de cualquier interés personal.
“El agradecimiento está por encima del egoísmo. Lo que importa es que a Boca le vaya bien y eso al Chelo Delgado lo sorprendió”, señaló.
La salida de Herrera se produjo después de que Arruabarrena le comunicara a la dirigencia que no lo tendría como una de sus prioridades para el segundo semestre.
Pese a que el futbolista tenía contrato vigente hasta diciembre de 2026, ambas partes llegaron rápidamente a un acuerdo para interrumpir el vínculo.
“No hubo problemas en el tema contractual”, aclaró Herrera, quien buscó despejar cualquier versión de conflicto económico o dirigencial.
El mediocampista, de 36 años, tuvo un paso marcado por la expectativa inicial, el cariño de los hinchas y también por los problemas físicos que le impidieron tener continuidad.
Durante su etapa en Boca, disputó 29 partidos y convirtió un gol, en un ciclo que quedó atravesado por lesiones musculares y por un contexto deportivo complejo del equipo.
Más allá del final anticipado, Herrera dejó en claro que su vínculo emocional con Boca seguirá intacto.
“Ojalá queden las puertas abiertas para, aunque sea, cortar el césped de La Bombonera”, afirmó.
La frase fue en la misma línea del mensaje que había dejado en su video de despedida, donde aseguró que el club tiene “un bostero en Europa” y que siempre estará disponible si Boca lo necesita.
Agencia NA.