El Bayern de Múnich, como el resto de los clubes de la Bundesliga, tiene que ceñirse a la famosa ley del 50+1, un pilar estructural del fútbol alemán que condiciona tanto su organización como su modelo de propiedad. Esta norma, vigente desde finales de los años noventa, establece que la entidad y sus socios deben conservar siempre la mayoría de los derechos de voto en la sociedad —en alemán, Verein— que gestiona el fútbol profesional. Un modelo societario por la que entró capital de fuera en clubes que eran íntegramente de sus socios. Un modelo que conviene examinar ahora que el Real Madrid pretende cambiar su modelo societario y se enfrenta al Bayern en la Champions.