Simeone tenía algunas dudas en el once, pero optó por su defensa más habitual en los últimos tiempos, por Koke al mando y por Almada en lugar de Baena. En el descanso, el míster hizo este cambio a la inversa. El Atleti, mejor en el primer tiempo que en el segundo, generó suficiente en ambos tiempos como para ganar: 15 remates para un solo gol.