Oblak: Encajó muy pronto sin nada que hacer en el pase de la muerte de Driouech a Til. Tuvo que jugar adelantado por los constantes balones veloces y en largo del PSV buscando la espalda de la defensa. En una no acertó en su salida, pero el remate de Driouech se marchó fuera. Se marchó con dos goles en contra y apenas paradas, pero tampoco pudo hacer nada con Pepi empujando el balón de estrategia. Es más, se salvó del empate porque Obispo remató fuera muy solo.