Oblak: No tuvo que actuar en toda la primera mitad. En la segunda dudó a la hora de salir o no y el balón le llegó a Knauff para poner el balón al punto de penalti y hacer el gol del Eintracht. Le está costando muchísimo dejar su portería a cero pese a que apenas recibe ocasiones. El único lunar del Atlético es esa facilidad para encajar.